La mermelada de vino tinto es perfecta para acompañar carnes rojas o platos de caza, entre otros manjares de nuestra gastronomía. Hoy te enseñamos el paso a paso de esta sencilla receta.

De fresa, melocotón, albaricoque, manzana y tomate. Esas son las mermeladas más tradicionales, las que más se consumen y, también, las que resulta más sencillo encontrar en los supermercados. Pero no son las únicas. De hecho, con el aumento de personas a las que les gusta cocinar en casa y, cuando se tercia, cocinar platos más especiales, también ha aumentado la demanda de mermeladas para acompañar los diferentes platos de la comida, así como aperitivos, entrantes y meriendas, siendo la mermelada de vino una de de las que más ha ganado en popularidad en los últimos años.

Por ello, hoy queremos compartir contigo esta sencilla receta de mermelada de vino, para que tú también la puedas preparar en casa.

Ingredientes para la mermelada de vino

Hacer una mermelada de vino básica, solo requiere de los siguientes ingredientes:

  • Dos vasos pequeños de vino tinto (unos 200 ml) o de vino blanco, en función del tipo de vinoque prefieras.
  • 100 gramos de azúcar (si hay diabéticos en la familia, puedes añadirle dos sobres de sucralosa o sirope de ágave, pero el resultado con este segundo ingrediente queda algo diferente).
  • Agar-agar para dar una mejor textura de mermelada (2 gramos).
  • Polvo para dar brillo a la mermelada (8 gramos)-opcional-.

Importante: la base de la mermelada es el propio vino, por lo que te recomendamos que, por mucho que vaya a ser una mermelada, el vino que utilices en su preparación sea de calidad, de tu gusto y que cuente con una buena consistencia en el paladar.

Paso a paso de la receta de mermelada de vino

Elaborar esta receta es muy sencillo y la puedes tener lista en tan sólo unos 20-25 minutos. El primer paso es verter el vino y el azúcar en una cazuela, a fuego medio lento y vamos removiendo. Con esto impediremos que el azúcar se pegue al fondo de la cazuela y conseguiremos que los dos ingredientes se integren bien.

Transcurridos unos 15-20 minutos, añadimos el agar-agar, de manera que nuestra mezcla adquiera esa consistencia de mermelada que todos imaginamos cuando pensamos en este producto y dejamos durante 5 minutos, sin dejar de remover.

En caso de que le quieras añadir el polvo de brillo para mermelada, nuestra recomendación es que dejes ⅓ del vino apartado y que durante el tiempo que estás removiendo el vino y el azúcar, hagas lo propio en un vaso, esta vez juntando el vino que has apartado, con los polvos.

Cuando esté bien mezclado, lo añades a la cazuela. Una vez terminados todos los pasos, apagamos el fuego y dejamos enfriar.

Mientras tanto puedes ir buscando un tarro limpio y esterilizado, que será en el que eches la mermelada, para después meterlo al frigorífico y poder disfrutarla en los próximos días.

Cómo conservar la mermelada de vino

Dependiendo del uso que le vayas a dar a la mermelada, la cantidad de la receta que te hemos ofrecido puede ser mucha o poca para consumir en el mismo día.

Si tu idea es utilizarla en los dos o tres días siguientes, no hay problema en que la metas en un recipiente bien cerrado y la dejes en el frigorífico. Sin embargo, si tu idea es que te dure más tiempo, utiliza un tarro bien esterilizado y que cierre de manera adecuada, para que se conserve sin problemas. Si te decantas por esta última opción, una vez abierta te recomendamos que la consumas en el siguiente mes.

Con qué tomar la mermelada de vino

Aunque te pueda parecer lo contrario, la mermelada de vino tiene diferentes opciones gastronómicas con la que hacer una combinación perfecta:

  • Con galletas o tostadas saladas: a modo de entrante. No necesita nada más y la combinación es explosiva.
  • Con tostadas de paté: también a modo de entrante o aperitivo.
  • Con tostadas de salmón: pero en este caso, te recomendamos que sea una mermelada de vino blanco, no de vino tinto.
  • Gambas con mermelada de vino blanco: con su punto de sal y poniendo en un pequeño tazón la mermelada para que cada uno pueda dipear al gusto, las gambas quedan espectaculares.
  • Acompañando verduras a la parrilla: ya sea para que cada uno añada la cantidad que desea, o para bañarlas con una ligera capa, mientras se hacen en la brasa.
  • Acompañando carnes rojas: especialmente aquellas que tengan un sabor más intenso, como puede ser el redondo o las carrilleras.
  • Acompañando carnes de caza: para contrarrestar el sabor fuerte de este tipo de carne.
  • Con queso: tanto para entrante, como para postre ligero. La combinación entre el sabor dulce del vino y el salado del queso es espectacular. Hay quien, a este plato, le añade unas uvas blancas.
  • Con tarta de queso: en lugar de añadir la típica mermelada de arándanos o frambuesa, le añadimos la mermelada de vino. Queda muy rica y resulta menos empalagosa.

Como puedes ver, preparar una mermelada de vino es muy sencillo, pero es que, además, es una receta tan versátil que la puedes emplear en multitud de elaboraciones diferentes, por lo que si vas a tener pronto una comida familiar o de amigos en tu casa, no te olvides de tenerla a mano. ¡Triunfarás entre tus invitados!

 

Bodegas Franco-Españolas

Bodegas Franco-Españolas

Bodegas Franco-Españolas es una de las grandes bodegas de Rioja. Con nuestros 125 años de historia, continuamos siendo un referente a la hora de hablar sobre el mundo del vino.

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