La Rioja es una región que ofrece al visitante múltiples opciones de ocio y actividades muy diversas en una extensión de espacio relativamente reducida. Por eso, recorrer La Rioja en una ruta de unos 3 días puede ser una actividad perfecta para una escapada de fin de semana o para un puente. Si disponemos de algo más de tiempo, podemos detenernos un poco más en cada parada de nuestro viaje e incluso añadir nuevos puntos de interés en el camino. En nuestra visita, disfrutaremos de la herencia histórica y monumental de las ciudades y pueblos que componen la región; de su cultura, marcada por la confluencia de civilizaciones a lo largo del tiempo y por el paso del Camino de Santiago; de unos paisajes naturales espectaculares; de su rica gastronomía y también de sus vinos. Y es que el vino es la excusa perfecta para acercarnos a La Rioja y conocer su tradición vitivinícola y la forma de vida de la mayoría de sus gentes. Un elemento que nos acompañará durante todo el viaje y que servirá de hilo conductor del mismo.

Para marcar en el mapa los lugares que no pueden faltar en nuestra visita a La Rioja, proponemos un itinerario de 3 días por la región recorriendo las paradas más representativas del camino de este a oeste (podremos emprender la ruta en sentido contrario si nos resulta más conveniente).

 

Día 1

Calahorra

Iniciamos nuestro viaje en Calahorra, destino más oriental de los que componen esta ruta. Ubicada en La Rioja Oriental y con más de 23.000 habitantes, Calahorra es la segunda ciudad en importancia de la comunidad autónoma. Ya en tiempos de los romanos Calahorra era una ciudad bien conocida por su actividad vitivinícola y por su agricultura en general. Algunos de sus productos gastronómicos más representativos son los champiñones y los espárragos. No en vano, la ciudad cuenta incluso con un Museo de la Verdura, centrado en dar a conocer estos vegetales. Es muy recomendable también la visita al Museo de la Romanización, si queremos conocer a fondo los orígenes de la localidad. Entre el nutrido conjunto histórico y monumental de Calahorra destacan las iglesias, catedrales y monasterios. La Catedral de Santa María, del siglo XVII y de estilo gótico; el Palacio Episcopal, del siglo XVI; la Iglesia de Santiago Apóstol, del siglo XVII; el Santuario del Carmen, siglo XVII o el Monasterio de San José, del siglo XVI son paradas indispensables en nuestro recorrido monumental por Calahorra.

Logroño

A 48 kilómetros de Calahorra encontramos la ciudad de Logroño, capital de la Comunidad Autónoma de La Rioja, que con unos 150.000 habitantes se constituye como el centro urbano más importante de la región. Una ciudad con larga tradición comercial y gastronómica, en gran medida influida a lo largo de la historia por el paso del Camino de Santiago. En Logroño podemos contemplar la Iglesia de San Bartolomé, la más antigua de la ciudad que data del siglo XII; la Concatedral de Santa María de La Redonda, construida sobre un antiguo templo del siglo XII y que ha pasado por constantes remodelaciones hasta el siglo XVIII; o el Puente de Piedra, del siglo XIX.

Sin salir de la ciudad de Logroño, a cinco minutos del centro de la ciudad, podemos visitar las Bodegas Franco – Españolas. Enclavadas en un edificio con más de 127 años de antigüedad, en estas bodegas podremos conocer de primera mano los procesos de viticultura y elaboración del vino a través de una visita guiada o aprender a disfrutar a fondo de algunos de los mejores vinos de La Rioja a través de una cata comentada.

Pero Logroño ofrece además, la posibilidad de disfrutar del auténtico ambiente festivo de La Rioja. Una visita a la conocida zona de La Laurel, zona de tapas por excelencia, nos permitirá conocer el gusto por hacer vida en la calle de los logroñeses. Aquí podremos disfrutar de algunas de las mejores tapas y pinchos clásicos de La Rioja, acompañados por los mejores vinos: chorizo, chistorra, champiñones, setas, pincho moruno, bravas, oreja… Después de una visita a las calles Laurel, San Agustín, San Nicolás, San Juan… entenderemos, quizá, por qué los logroñeses conocen esta zona de tapeo como “La ruta de los elefantes”.

Día 2

San Vicente de la Sonsierra

Una vez conocidos los dos centros urbanos más importantes de La Rioja, nos desplazamos hacia el oeste para detenernos en San Vicente de la Sonsierra. A 35 km de Logroño encontramos esta ciudad enclavada en La Rioja Alta, a los pies de la Sierra de Toloño. Se trata de una pequeña localidad con una población de unos 1.000 habitantes, pero de gran importancia por el patrimonio arquitectónico que conserva. No podemos dejar de visitar la Iglesia de Santa María de la Piscina, que data del siglo XII y que es posiblemente la muestra de arquitectura románica mejor conservada en toda La Rioja. El Puente Medieval construido sobre el río Ebro, del siglo XIII o la Iglesia de Santa María la Mayor, de estilo gótico tardío y que data del siglo XVI, son otros de los puntos de interés que no podemos perdernos en San Vicente.

Haro

A menos de 12 km de San Vicente de la Sonsierra paramos en Haro. Se trata de un municipio de marcado carácter vitivinícola, con el vino presente en cada uno de sus rincones. El casco histórico de Haro fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975, por lo que a la visita no le faltará una buena muestra de la rica herencia histórica y cultural de La Rioja. Entre los reclamos arquitectónicos y monumentales de la ciudad destacan la Iglesia de Santo Tomás, construida entre los siglos XVI y XVIII; o la Basílica de Nuestra Señora de la Vega, cuya construcción se inició en el siglo X y que desde entonces ha sufrido numerosas remodelaciones, presentando en la actualidad un estilo barroco de inicios del siglo XVIII, tras una de sus últimas ampliaciones.

Para completar nuestra visita a Haro, nada mejor que disfrutar de la gastronomía local en la llamada “zona de la Herradura”, que vendría a ser el equivalente en Haro de la logroñesa zona de La Laurel. Después de llenar el estómago, una visita a la Ermita de San Felices, en lo alto de los Riscos de Bilibio, nos permitirá contemplar una espectacular vista panorámica de La Rioja Alta, sembrada de viñedos hasta donde alcanza la vista. En las inmediaciones de esta ermita tiene lugar además la famosa Batalla del Vino de Haro, por lo que si visitamos Haro el 29 de julio, no podemos perdernos esta Fiesta de Interés turístico Nacional.

Día 3

Y finalizaremos nuestra ruta de vino con la visita a cuatro pueblos emblemáticos de La Rioja en nuestro último día de viaje: Santo Domingo de la Calzada, Ezcaray, Nájera y San Millán de la Cogolla. Ni que decir tiene que lo ideal sería poder conocer cada uno de estos pueblos con más tiempo, pero intentaremos ceñirnos a nuestro plan inicial para una escapada de 3 días, repasando los principales puntos de interés de cada destino.

Santo Domingo de la Calzada

Iniciamos nuestro camino hacia Santo Domingo de la Calzada, a tan solo 20 km al suroeste de Haro. El municipio, con una población de unos 6.000 habitantes, debe su nombre a la construcción, allá por el siglo XI, de un puente para el paso de los peregrinos del Camino de Santiago por parte de su fundador, Domingo García, más conocido como Santo Domingo de la Calzada. En Santo Domingo, no podemos perdernos la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, una de las más antiguas de España y que data del siglo XII; la Plaza de España, del siglo XIV; el edificio del Ayuntamiento (en la misma Plaza de España); el Convento de San Francisco, del siglo XVI; el Monasterio de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVII, o los restos de la Muralla Medieval que quedan por la ciudad, cuya construcción data del siglo XIV.

catedral santo domingo calzadaEzcaray

Desde Santo Domingo de la Calzada y recorriendo otros 13 km en dirección sur, llegamos al municipio de Ezcaray. Esta pequeña localidad con una población de unos 2.000 habitantes, destaca por la belleza de su entorno natural. Es el punto de inicio perfecto para hacer una ruta de senderismo, de bicicleta o para practicar cualquier otra actividad al aire libre que nos permita disfrutar del paisaje de la Sierra de la Demanda. En esta sierra se encuentra el punto más alto de la región, el pico San Lorenzo con sus 2.260 metros. De estas montañas nace también el río Oja, del que La Rioja toma su nombre. Si vamos en la época del año adecuada, podremos practicar incluso el esquí y otros deportes de nieve en la cercana estación de Valdezcaray, una de las más modernas de España y con algo más de 22 kilómetros de pistas. En el municipio, la Iglesia de Santa María la Mayor, del siglo XV; o La Real Fábrica de Tejidos de Santa Bárbara, del siglo XVIII, son paradas de interés que no debemos esquivar.

ezcaray balcones pueblo

Foto: Zarateman

Nájera

Desde Ezcaray, recorremos 35 km hasta Nájera, desandando parte del camino hasta Santo Domingo de la Calzada y continuando desde allí hacia el este. Se trata de una localidad con una población de unos 8.000 habitantes y que también resulta una buena muestra de la influencia histórica del Camino de Santiago a su paso por La Rioja. Destacan de Nájera monumentos como el Monasterio de Santa María La Real, cuya construcción se inicia en el siglo XI y que tras varias reconstrucciones, en el siglo XVI adopta la forma que podemos contemplar hoy en día. Dentro del monasterio, encontramos dos lugares especialmente significativos: el Claustro de los Caballeros y el Panteón Real, donde descansan los restos de algunos de los regentes del antiguo Reino de Nájera – Pamplona. Es muy recomendable también la visita a la Real Capilla de La Santa Cruz, del siglo XVII; a las cuevas de Nájera o a los restos del Castillo de la Mota, posiblemente del siglo X.

San Millán de la Cogolla

Y desde Nájera recorremos otros 18 km, esta vez en dirección suroeste, para llegar a la última parada de nuestra ruta: San Millán de la Cogolla. Una pequeña población con tan solo unos 228 habitantes, pero de gran importancia histórica en La Rioja. Esta importancia se debe principalmente a la presencia del Monasterio de San Millán, una institución que tiene su origen en el siglo VI, y que recoge a su vez al Monasterio de San Millán de Suso y al Monasterio de San Millán de Yuso. Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997, el conjunto histórico tiene el honor de ser considerado la cuna de la lengua castellana. Así lo atestigua el códice Aemilianensis 60, texto en latín que recoge las Glosas Emilianenses, pequeñas anotaciones hechas al margen en lo que sería un español primigenio, euskera y latín.

Foto: Josep Renalias

Una ruta de vino por La Rioja perfecta para recorrer en 3 días. Pero también de historia, cultura, naturaleza y gastronomía. Y perfecta, además, para quedarnos con ganas de más y planificar, enseguida, nuestra siguiente escapada a tierras riojanas.

Bodegas Franco-Españolas

Bodegas Franco-Españolas es una de las grandes bodegas de Rioja. Con nuestros 125 años de historia, continuamos siendo un referente a la hora de hablar sobre el mundo del vino.