¿Sabes qué es un vino semidulce? Un vino semidulce es un tipo de vino en el que encontramos una concentración de azúcares bastante elevada —azúcares siempre presentes de manera natural en el vino, procedentes del mismo mosto de la uva— pero que no es lo suficientemente alta para poder considerarlo un vino dulce propiamente dicho, ni tampoco un vino de postre.

Para producir este tipo de vinos blancos se introduce una variación en el proceso de elaboración de este tipo de vinos que afecta principalmente al momento de la fermentación. Y, como es lógico, las propiedades de estos vinos semidulces y sus características organolépticas se mostrarán muy distintas a las que puedan mostrar los vinos blancos secos a la hora de degustarlos en una cata.

En este artículo vamos a dedicar unos minutos a conocer un poco mejor a estos vinos blancos semidulces. Por último, presentaremos nuestro vino Diamante Blanco Semidulce, el pionero dentro de los vinos blancos semidulces de Rioja y uno de nuestros vinos top ventas. 

El proceso de elaboración del vino semidulce

Como bien sabemos, durante el proceso de elaboración del vino, y más concretamente durante la fermentación, los azúcares presentes de manera natural en el mosto de la uva, principalmente glucosa y fructosa, son transformados por la acción metabólica de las levaduras y convertidos en etanol (el alcohol del vino) y CO2. Así, el contenido en azúcares de un vino va a depender de lo exhaustivo que sea este proceso de fermentación alcohólica durante la elaboración. Hablamos del llamado azúcar residual, aquel que no llega a ser metabolizado por las levaduras y que permanece en el vino, proveniente directamente de su estado previo de mosto. Y de la misma manera, este mayor o menor grado de fermentación condicionará el contenido alcohólico final que presente el vino.

En función del nivel de esta concentración de azúcar residual presente en el vino se establece el criterio para determinar si un vino es dulce, semidulce, semiseco o seco. Así, los vinos dulces presentarían un contenido de azúcares residuales superior a 45 g por litro. Los semidulces serían aquellos vinos con un contenido de azúcares superior a 12 g por litro y hasta 45 g por litro. Los vinos semisecos tendrían un nivel de azúcares residuales de entre 5 y 12 g por litro. Y por último, encontramos los vinos secos, que serían aquellos vinos con concentraciones de azúcares inferiores a 5 g por cada litro de vino.

Por otra parte, para la elaboración de este tipo de vinos que presentan un nivel de azúcares residuales más elevado suelen llevarse a cabo fermentaciones alcohólicas a baja temperatura, para que estas sean menos eficientes desde un punto de vista metabólico. Además, habitualmente se parte de la elección de variedades de uva que ya muestran un nivel de azúcares abundante en el interior de sus bayas: la Viura, la Moscatel, la Palomino, la Malvasía o la Riesling son algunas de las uvas más habitualmente empleadas en la elaboración de vinos blancos semidulces y dulces.

Principales características organolépticas de los vinos semidulces

Dadas sus peculiaridades de elaboración, que condicionan enormemente tanto su cantidad de azúcares como su contenido alcohólico, los vinos blancos semidulces suelen mostrarse frescos, no excesivamente ácidos (aunque sí suelen mostrar un cierto punto de acidez para equilibrar el grado de azúcar) y siempre fáciles de beber. No llegan a resultar excesivamente dulces ni empalagosos, pero sí tienen un cierto matiz dulzón bien acentuado. De esta manera, también permiten apreciar con facilidad las características aromáticas florales y, sobre todo, frutales de las variedades de uva elegidas para la elaboración, sin llegar a enmascararlas bajo un exceso de dulzor.

Algunas sugerencias de maridaje de los vinos semidulces

En general, los vinos semidulces son perfectos para disfrutar casi con cualquier tipo de platos. Todo dependerá de los ingredientes en cuestión y de cómo queramos potenciar y equilibrar el sabor de estos con el del vino. También hay que tener en cuenta que estos vinos semidulces deben servirse bastante fríos. Son vinos ideales para tomar junto con aperitivos, primeros y segundos platos y postres. Desde frutos secos, ensaladas, entremeses, embutidos ligeros; quesos frescos, semicurados y curados; hasta platos de pescado, arroces, pastas, carnes blancas… Como siempre, lo mejor es probar el vino y dejarnos inspirar por sus aromas y por su sabor. Y en este caso concreto, tener en cuenta ese punto extra de azúcar que aportarán este tipo de vinos semidulces al maridaje.

Conoce nuestro Diamante Blanco Semidulce, el primer blanco semidulce de Rioja

Para conocer a fondo todo lo que puede ofrecernos un buen vino blanco semidulce, nada mejor que dejarse conquistar por nuestro Diamante Blanco Semidulce, el pionero de los vinos blancos semidulces de Rioja y el vino blanco de Rioja más vendido en nuestro país.

Este monovarietal de Viura lo elaboramos dejando permanecer el mosto con las partes sólidas de la uva durante unas 14 horas y a una temperatura promedio de 10 °C. Durante este tiempo, la piel de la uva, las pepitas y su pulpa transfieren al mosto parte de su aroma, de sus taninos y cierto carácter ácido, entre otras muchas propiedades. Después de esta breve maceración, llevamos a cabo la fermentación alcohólica a una temperatura controlada de 16 °C. Posteriormente, para conservar la concentración adecuada de azúcares naturales en el vino, paralizamos la fermentación en el momento justo, empleando sistemas de frío.

El resultado es el vino blanco semidulce de Rioja por excelencia. Un blanco de color amarillo pajizo, vivo, brillante y de reflejos dorados. De aromas florales y con marcados recuerdos a fruta madura. Un vino blanco suave, muy fácil de beber, fresco y untuoso. Ideal para degustar junto con platos de marisco y pescado, con arroces, pastas, ensaladas y otros platos fríos, casi con cualquier tipo de quesos y hasta con postres. Una versatilidad de maridaje que hacen de nuestro Diamante Blanco Semidulce un auténtico comodín que nunca puede faltar en nuestra vinoteca.

Bodegas Franco-Españolas

Bodegas Franco-Españolas

Bodegas Franco-Españolas es una de las grandes bodegas de Rioja. Con nuestros 125 años de historia, continuamos siendo un referente a la hora de hablar sobre el mundo del vino.

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