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Cada una de las partes de la uva juega su papel a la hora de elaborar un buen vino. Hoy te contamos cuáles son las distintas partes que componen una uva y cuál es la función de cada una de ellas en el resultado del vino final.

Si alguna vez has tenido la ocasión de escuchar a un viticultor, seguro que no solo te ha hablado de la importancia de la tierra en la que se cultivan las viñas o de la importancia que tiene el clima en su buen o mal desarrollo, sino que también te habrá hablado de las diferentes partes de la uva. Y es que de las partes de una uva depende que el vino que se produzca utilizando este alimento, tenga unas características u otras.

Por esta razón, hoy le queremos dedicar un post completo a las partes de las uvas. Toma nota, porque es un tema que te va a sorprender.

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Conoce las 4 partes de la uva

Como bien sabes, existen diferentes variedades de uvas. De hecho, en el mundo hay clasificadas más de 10.000 variedades, siendo las que se cultivan en suelo riojano algunas de las más afamadas, debido a los grandes vinos que con ellas se elaboran. Pero, independientemente de la variedad de uva con la que se elabore un vino, del color de su piel o de su tamaño, todas las variedades tienen en común las partes que la componen y que son las siguientes:

1. El escobajo

También conocido como el leñón, es la ramita de la que cuelga la uva y que la une a la vid. A través de ella, los nutrientes del árbol de la vid llegan a la uva, por lo que lejos de ser una parte insignificante, ya ves que tiene mucha importancia. Pero, además de esto ¿sirve para algo más a la hora de elaborar el vino? Lo cierto es que en la mayoría de vinos, el escobajo se desecha en el momento en el que se recoge la uva, pero sí que hay algunos tipos de vinos donde se incluye una pequeña parte de la misma, para darle algo más de cuerpo.

2. El hollejo

Es decir, la piel de la uva, que tiene varias funciones. La primera es la de proteger todo lo que pasa dentro de la uva para que se pueda desarrollar de forma correcta. La segunda, es la de dar color al vino, en especial, de los vinos tintos, ya que en el caso de los rosados, la exposición con la piel a la hora de elaborar el vino es menor y en el caso de los blancos no se realiza para que no se tiña el vino. Además, el hollejo es recubierto, a su vez, por lo que se conoce como la pruina, una especie de cera que es en la que se acumulan las levaduras y que jugarán un papel importante en el momento de la fermentación del mosto.

partes de una uva

3. La pulpa

Es la parte más relevante de la uva, pues es con la que se elabora el propio vino. Dentro de la misma se encuentran los azúcares del vino (glucosa y fructosa), así como las vitaminas que aporta el vino y los ácidos. Todos ellos influyen tanto en el sabor, como en el cuerpo y la calidad del vino. En concreto, la glucosa aporta el alimento a las levaduras con las que, después, se hará la fermentación. Y la fructosa, el sabor y el dulzor del vino. Los ácidos son los que protegen al vino para que no se desarrollen microorganismos en el mismo. Y los minerales son aquellos que hacen que, tomado de manera moderada, el vino aporte beneficios a la salud.

4. Las pepitas

Puede que no jueguen el papel tan importante como otras partes de la uva como en el caso del escobajo, pero también cumplen su función. En concreto, son las que marcan si es el momento óptimo o no de recoger la uva. Si la semilla no se ha terminado de hacer, es que no se puede recoger todavía. De hacerlo, el vino será astringente y amargo. Las mismas, además, también aportan una parte de los taninos del vino, con lo que no se puede prescindir de ellas.

uva partes

Así se elabora nuestro vino Bordón Crianza

Para ver un ejemplo claro de cómo influyen todas las partes de la uva en el sabor, aroma y resto de características de un buen vino, hemos cogido como ejemplo nuestro vino tinto Bordón Crianza.

El proceso de elaboración es el siguiente:

  • Paso 1. Despalillado: para que no influya el sabor del escobajo en el vino.
  • Paso 2. Estrujado de las uvas: para este vino se emplean las variedades tempranillo y garnacha tinta. La segunda será la que juegue el papel más importante a la hora de darle ese color cereza con ribetes rubí.
  • Paso 3. Fermentación alcohólica: de manera que se vaya reduciendo el azúcar de vino y aumente el del alcohol.
  • Paso 4. Fermentación maloláctica: es decir, aquella que tiene como objetivo conseguir vinos que sean más equilibrados, con menor grado de acidez y más untuosos en boca.

¿El resultado? Un vino equilibrado, con un final a frutos rojos y especias y con aromas a frutos rojos, con toques de regaliz y ahumados. Sin duda, un gran vino que tienes que probar.

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Bodegas Franco-Españolas

Bodegas Franco-Españolas es una de las grandes bodegas de Rioja. Con nuestros 125 años de historia, continuamos siendo un referente a la hora de hablar sobre el mundo del vino.