Cada vez es más frecuente que nos encontremos con cavas de vinos destinadas al uso doméstico. Se trata de una adaptación de las cavas de vino habituales en restaurantes y otros locales de hostelería, que han ido ganando popularidad y presencia entre los hogares de los grandes amantes del vino, a medida que se ha ido tomando conciencia de la importancia de una buena conservación a la hora de preservar y potenciar las características de aroma, sabor y color de los vinos.

Por ello, hoy vamos a dedicar unos minutos a ver qué es una cava de vino, cómo puede facilitarnos la tarea de conservación de nuestra bodega personal y qué condiciones ambientales nos ayuda a controlar para lograrlo. También veremos las principales modalidades de cavas de vino que podemos encontrar hoy en día en el mercado y algunos aspectos a tener en cuenta antes de decantarnos por alguna de ellas.

Botella Bordón Crianza

Una cava de vino es una herramienta de almacenaje que nos permite preservar el vino en condiciones óptimas para su correcta evolución y consumo.

¿Qué es y para qué sirve una cava de vinos?

Con este término nos referimos a los armarios climatizadores diseñados y destinados a la guarda y conservación de las botellas de vino. Una herramienta de almacenaje que nos permite preservar el vino en condiciones óptimas para su correcta evolución y consumo.

cava vinoComo sabemos, la correcta conservación del vino, tanto en casa como en la bodega, pasa por mantenerlo en unas condiciones ambientales estables, principalmente de temperatura y de humedad. Pero también en la preservación del vino de una exposición directa a la luz, de la presencia de olores fuertes o de un excesivo trasiego o movimiento de las botellas. Y esto es lo que hacen precisamente las cavas de vino. No en vano, el nombre lo toman prestado de las cavas de las propias bodegas: espacios destinados al almacenamiento y a la conservación de barricas y botellas de vino en unas condiciones de temperatura, humedad y oscuridad apropiadas.

  • Temperatura

En general, la función principal de estos muebles para la guarda de botellas de vino es la de mantener la temperatura lo suficientemente baja para que los procesos microbiológicos de degradación del vino se ralenticen, permitiéndonos conservarlo así durante más tiempo. La temperatura debe ser también lo más estable posible, ya que las oscilaciones rápidas de temperatura son las más perjudiciales en este sentido. Así, la mayoría de modelos de cavas de vino del mercado nos permitirán graduar la temperatura para situarla entre unos 7 ºC y unos 18 ºC, en función de los vinos que guardemos en ellas.

  • Humedad

La humedad es otro de los factores ambientales que suelen controlar las cavas de vino. En este sentido, los modelos más completos suelen contar con un higrómetro que nos permite medir el porcentaje de humedad relativa del aire en el interior de la cava, y de un regulador para controlar este nivel de humedad. Por lo general, el porcentaje de humedad deseado estará entre el 70 % y el 80 % según el vino. Un ambiente demasiado seco puede hacer que los corchos de las botellas se agrieten y dejen entrar aire al interior de la botella, lo que puede propiciar una oxigenación excesiva del vino. Por el contrario, un nivel de humedad elevado también puede perjudicar al tapón de corcho, favoreciendo las filtraciones de aire; o puede hacer que haya fugas de vino o que proliferen ciertos microorganismos, como mohos y otros hongos.

  • Ventilación

Además del control de la temperatura y de la humedad deseados, una cava de vino de cierta calidad contará también con un sistema que permita una ventilación regular del aire interior de la cava, al mismo tiempo que preservará la entrada de olores fuertes que puedan modificar los aromas del vino. Como sabemos, para conservar el vino en condiciones óptimas debe optarse por colocar las botellas en lugares frescos y con cierta ventilación, pero tampoco con una corriente excesiva que pueda originar variaciones de temperatura. Esto mismo será lo que intentará reproducir la cava: una ventilación paulatina y constante.

Además de los aspectos anteriores, una buena cava de vino nos permitirá cuidar otros detalles relativos a la conservación de nuestra colección de botellas de vino. Algunos de ellos serán ofrecer disposición horizontal de las botellas, para favorecer el contacto del vino con los corchos; evitar la exposición excesiva a la luz, incorporando filtros de radiación ultravioleta en el diseño de las puertas; o la utilización de motores y otros mecanismos que no generen vibraciones, para evitar un movimiento excesivo de los vinos, lo que podría perjudicar su evolución óptima en botella.

cava de vino¿Qué tipos de cavas de vinos para uso doméstico son más comunes?

Cada vez es más común que los aficionados al vino se interesen por las cavas como una solución para la conservación de sus pequeñas bodegas personales en el ámbito doméstico. Así, en los últimos años han proliferado una gran variedad de modelos de cavas con el objetivo de satisfacer estas necesidades.

En general y de forma muy breve, podemos decir que la clasificación más habitual de las cavas de vino suele ser por la tecnología que emplean para la aclimatación de las botellas, y también de las diferentes funcionalidades que ofrecen. Según esto, podremos encontrar:

  • Cavas termoeléctricas o cavas con compresor

Las primeras suelen ser más económicas, siendo este tipo de tecnología la que suele encontrarse en cavas de pequeñas dimensiones. Este tipo de cavas permiten mantener la temperatura constante, pero no alcanzan temperaturas demasiado bajas. Suelen ser menos duraderas y no se recomiendan para un uso intensivo. Las cavas con compresor, por su parte, tienen un funcionamiento más similar al de una nevera o un refrigerador común. Así, están preparadas para un uso más continuo y para alcanzar temperaturas menores. Por ello, son ideales para guardar vinos durante períodos de tiempo más largos.

  • Cavas monotemperatura o cavas multitemperatura

La diferencia de estos dos tipos de cavas radica en que las monotemperatura solo permiten regular una única temperatura en el contenedor interior de la cava, así, todas las botellas que guardemos en ellas estarán a los mismos grados centígrados. En el caso de las cavas multitemperatura, estas nos permiten seleccionar diferentes temperaturas para diferentes espacios o bandejas en el interior: así, podremos seleccionar una temperatura más elevada para tintos, una un poco menor para blancos, y una más baja para vinos espumosos, por ejemplo.

¿Qué otros aspectos debemos tener en cuenta antes de comprar una cava de vinos?

Por último, si nos estamos planteando la opción de adquirir una cava para guardar nuestros vinos en casa, es interesante que valoremos otra serie de aspectos que nos facilitarán dar con el modelo que mejor se ajuste a nuestras necesidades. Por ejemplo:

  • El tipo de vinos que vamos a guardar

Vinos blancos o tintos; vinos jóvenes o vinos Crianza; etc. En función de nuestras necesidades optaremos por un tipo de cava u otro, teniendo en cuenta las necesidades de temperatura y humedad que necesita cada tipo de vino en cuestión.

  • La cantidad de botellas que queremos conservar

Si solo queremos conservar las botellas que usamos en el consumo más habitual, puede que nos sea bastante con una cava para entre 3 y 8 botellas. Si por el contrario queremos guardar toda nuestra colección en la cava, deberemos decantarnos por modelos más amplios, que pueden albergar más de 40 botellas .

  • El tiempo durante el que queremos conservar los vinos

Si queremos conservar vinos Crianza, Reserva o Gran Reserva durante años, será mejor elegir invertir en un modelo de cierta calidad que nos permita regular la temperatura y la humedad interiores, preferiblemente una cava multitemperatura con compresor.

  • El espacio del que disponemos en casa

Optaremos por un modelo que nos vaya bien en cuanto a sus dimensiones, ya que los modelos de cava de más capacidad pueden llegar a ser ciertamente voluminosos.

  • Las condiciones ambientales del lugar donde vamos a ubicar la cava

Hay que tener en cuenta que el lugar donde situamos la cava de vino también es importante a la hora de decidirse por uno u otro modelo: si va a estar sometida a altas temperaturas, optaremos por modelos más solventes técnicamente. Asimismo, deberemos ubicarla en lugares sin excesiva exposición a la luz, con cierta ventilación y en los que la cava no se vea sometida a movimientos indeseados.

Bodegas Franco-Españolas

Bodegas Franco-Españolas

Bodegas Franco-Españolas es una de las grandes bodegas de Rioja. Con nuestros 125 años de historia, continuamos siendo un referente a la hora de hablar sobre el mundo del vino.

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